Articulo de Opinión de Antonio Martínez Martínez
A estas alturas de la película, a nadie le extraña que una vez que el alcalde de Albacete ha hecho público el borrador del presupuesto para este año, acompañado en tan magna ocasión por su guardia de corps con el concejal de los cuartos a la cabeza, a continuación se sucedan las apariciones estelares de los concejales y concejalas del ramo, con la intención de abrumarnos con las bondades que se esconden tras cada una de sus partidas, bajo la premisa de que no hay presupuesto malo si se cuenta con una sonrisa de oreja a oreja y cuanto más detalle se le añada mejor, aunque a la quinta cifra ya se nos haya olvidado lo que dice primera, por lo que para saber qué hay de lo mío, sea preciso empaparse de todo ese tocho infumable, cuyo contenido está tan solo a la altura de unos cuantos iniciados. Así que ya sabes querido lector lo que te toca si quieres saber de qué va la cosa; hincar codos y dejarte las pestañas.
Seguro que a lo largo de las próximas semanas continuaremos con el desglose del presupuesto por áreas, tal y como ha hecho estos días la Concejala de Calidad de Vida y Participación Real y Efectiva, que desde luego por nombre no será, que mira que les gusta a las gentes de la derecha anteponer la preposición de o la conjunción y entre los apellidos, no sé si para darles mayor pedigrí o algo de lustre a la cosa. Vaya usted a saber.
Pero a lo que iba que se me va el santo al cielo. Algún sesudo asesor del Alcalde seguro que está detrás esta forma de mostraros en qué se gastarán los munícipes nuestros impuestos, y de paso darle tiempo al muñidor de turno para que consiga que los tres expulsados de VOX, tan bien tratados y considerados por el primer edil, se avengan de buen grado a mantener su indefinición y vuelvan a encogerse de hombros y ponerse de perfil ante las cuentas municipales. Total, como no sea retirarle el saludo, poco más les pueden hacer desde el que fuera su partido y bajo cuyas siglas consiguieron el acta de concejal y concejala, que esto último parece que se les ha olvidado a unos y al otro.
Manuel Serrano fiel a su estilo, primero tira la piedra y luego esconde la mano. Me explico. Cualquier concejal de la cosa pública sabe, que es preciso amarrar primero los votos para sacar adelante las propuestas, y luego, ya si eso, pues ir presumiendo por ahí de lo bueno que soy y de lo participativo que es todo lo que hago. ¡Ah!, que se me olvidaba: y repetir hasta la saciedad que este es el presupuesto más social de los últimos años y uno de los más sociales de todo el reino de España, sin aportar más datos que su palabra, vamos lo que viene siendo simplemente por lo que yo lo valgo. Pero chico, es lo que votó la mayoría, así que de momento chitón y a trabajar para dar el cambio cuando se pueda.
Estoy seguro que el alcalde sabe contar y conoce de primera mano de que las cuentas no le cuadran, porque le faltan votos para sacar adelante sus preciosos números, sí esos mismos que nos detalló hasta hacernos babear con tantos millones. Por cierto, que hace unos días repitió la jugada y se presentó ante los empresarios con las mismas cifras, haciéndoles saber en esta ocasión, que además de sociales también son unos presupuestos pensados para el desarrollo económico local. De ahí lo de tirar la piedra,
Pero mira tu por donde que ni en público, ni en privado, ha caído en la cuentan de advertirnos, que para que todo eso sea una realidad, alguien tiene que convencer a dos concejales y una concejala que nadie sabe bien a qué dedican el tiempo libre, pero que siguen cobrando de nuestros impuestos por ponerse de perfil una vez al año. Y de ahí lo de esconder la mano, con tal que no se le vea que no le queda más remedio que echarse en brazos de una troika de transfugas para seguir haciendo como que gobierna.
Pero como las desgracias nunca vienen solas, no solo le hace falta el beneplácito de los tres que eran de VOX y ahora están en el limbo, sino que también tiene que encomendarse a Puigdemont –vade retro Satanás- o encargarle unas novenas a su jefe de filas Feijoo, para que alguno de los dos apruebe la parte del decreto ómnibus que se quedó atascado en el tintero del Congreso, y que permitía que papá Estado regase con una buena ristra de millones las arcas de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas, no sea la tentación de que en vez de las cuentas del Ayuntamiento de Albacete, acaben siendo las cuentas de la lechera y la cosa no termine comienzo perdices.
La diferencia entre el Alba y Manuel Serrano, es que los primeros dependen de si mismos para salir del atasco en el que llevan ya demasiado tiempo inmersos, mientras que el segundo depende de lo que le pidan los que eran de VOX a cambio de mantener la boca cerrada, porque ya sabemos que no hay mentira mas cruel que la que se dice en silencio. (Robert Louis Stevenson).